Resumen de “El Hombre Más Rico de Babilonia” de George S. Clason

Resumen del Hombre Más Rico de Babilonia

Calificación: 10/10

Compra el libro en Amazon.

El Hombre Más Rico de Babilonia de George S. Clason nos proporciona principios prácticos para acumular y multiplicar la riqueza.

El libro se centra en los conceptos de “siete medios de llenar una bolsa” y “las cinco leyes del oro”. Estos medios y leyes son principios sencillos que cualquiera pueda aplicar para enriquecerse.

Resumen de El Hombre Más Rico de Babilonia

El libro comienza con una charla entre dos amigos de la ciudad de Babilonia que trabajan muy duro, pero que, a pesar de ello, nunca han sido capaces de acumular riqueza. Y, por lo tanto, viven en la pobreza.

Este par decide ir a pedir consejos a un viejo amigo que tuvo el mismo origen que ellos, pero que logró convertirse en el hombre más rico de Babilonia.

Su amigo se llama Arkad.

El hombre más rico de Babilonia

Al recurrir con Arkad para pedir consejos, le dicen que él ha sido favorecido por la suerte.

Pero Arkad les dice que sus logros no han sido por la suerte. Y que, si ellos no han podido acumular riqueza, es porque no han aprendido las normas que permiten acceder a las riquezas, o porque tal vez no han observado estas normas.

Arkad cuenta que él observó que la riqueza aumentaba el poder de los bienes de las personas que la tenían. La riqueza permite amueblar una casa; navegar por mares lejanos; degustar finos manjares; comprar adornos del orfebre y del joyero; construir grandiosos templos; muchas cosas que procuran el placer de los sentidos y la satisfacción del alma.

Así que Arkad se propuso buscar lo que había que hacer para acumular fortuna.

Un día, en su trabajo como escribano, le tocó atender al prestamista de oro Algamish. Y logró convencerlo de que le enseñara lo que tenía que hacer para acumular riqueza.

Algamish le enseñó lecciones importantes. Entre ellas, las siguientes:

  • Debes quedarte al menos con el 10% de todo el dinero que ganas. Hay que evitar que el dinero se vaya en gastos, para que puedas quedarte con una parte para ti mismo. Separa ese dinero primero, y después trata de vivir con lo que te queda.
  • Debes poner a trabajar el dinero que ahorras para que este se multiplique. Los ahorros no sirven de nada si no los pones a trabajar. Tu dinero debe trabajar para ti. Hay que evitar invertir dinero en medios y personas que no saben lo que hacen, porque corres el riesgo de perderlo todo.
  • No te comas tus rendimientos antes de permitir que se multipliquen. Procura tener un ejército de monedas de oro que trabaje para ti antes de querer disfrutar de finos banquetes con tu dinero ahorrado.

En este capítulo se muestran otras dos lecciones adicionales que son de suma importancia también.

  • Pedir ayuda y conocimiento a las personas que han adquirido riqueza es clave. Tal como Arkad le pidió ayuda al prestamista de oro Algamish.
  • “La oportunidad es una diosa arrogante que no malgasta el tiempo con los que no están preparados”. Si no estamos aprendiendo constantemente, no podremos ver las oportunidades que se nos presentan para generar riqueza.

Los siete medios de llenar una bolsa vacía

El rey SARGÓN de Babilonia deseaba que todos los habitantes de la ciudad aprendieran las leyes del oro, porque la gran mayoría vivía en la pobreza.

Al ver que Arkad era un hombre que construyó su fortuna desde cero, le pidió ayuda para enseñar a las personas lo que tenían que hacer para acumular riqueza.

El público se reunió a escuchar a Arkad en el Templo del Conocimiento del Rey para aprender los siete medios para llenar un saco de oro.

1. Primera manera: Empezad a llenar vuestra bolsa.

De las monedas que ganas con el esfuerzo de tu trabajo u oficio, debes quedarte al menos con una de cada diez. Es decir, debes quedarte con el 10% del dinero que ganas.

Sentirás mucha satisfacción al ver cómo tus ahorros van incrementando.

2. Segunda manera: Controlad vuestros gastos.

Los gastos que llamamos obligatorios siempre crecen en proporción a nuestros ingresos si no hacemos algo para evitarlo.

Si estudiamos atentamente nuestros hábitos de vida, descubriremos que la mayoría de las necesidades que consideramos como básicas pueden ser minimizadas o suprimidas. Esto con el fin de reducir los gastos.

Conviene hacer una lista de las cosas que causan gastos, y elegir cuáles son gastos obligatorios y cuáles pueden mantenerse dentro de los límites de los nueve décimos (90%) de lo que ganamos.

Recuerda que no debes tocar la décima parte de lo que ganas.

“El presupuesto será vuestro primer instrumento en el control de los gastos de vuestra creciente fortuna”.

3. Tercera manera: Haced que vuestro oro fructifique.

Conservar el 10% de lo que ganas es apenas el comienzo. Debes poner a trabajar el dinero que guardas para que este se multiplique con el paso del tiempo, y que, de esa forma, pueda convertirse en el manantial de riqueza que alimenta constantemente tus arcas.

4. Cuarta manera: Proteged vuestros tesoros de cualquier pérdida.

Los que poseen dinero se ven tentados en ocasiones para invertir en cualquier proyecto “atractivo”. A veces los amigos o familiares que invierten dinero pueden influir en nosotros.

El primer principio de inversión consiste en asegurar el capital.

No te dejes arrastrar por los deseos de la fortuna fácil. Estudia minuciosamente tus inversiones para evitar perder dinero.

Antes de prestar dinero a cualquier persona, asegúrate de que el deudor te podrá devolver lo que le prestas.

5. Quinta manera: Haced que vuestra propiedad sea una inversión rentable.

La quinta manera de llenarse la bolsa es tener una casa propia.

6. Sexta manera: Asegurar unos ingresos para el futuro.

Debemos llenar la bolsa para los momentos en que ya no sea fácil aprender (la vejez). El hombre que comprende las leyes de riqueza debe pensar en su futuro. Debe planificar ingresos o ahorrar dinero que le dure muchos años. Así podrá disponer de él cuando lo necesite, y para la protección de su familia.

7. Séptima manera: Aumentar vuestra habilidad para adquirir bienes.

Cuantos más conocimientos adquieras, más dinero ganarás. El hombre que aprende mejor su oficio será recompensado con creces. 

Los negocios de un hombre cambian y prosperan dado que los hombres perspicaces intentan mejorar para ser más útiles.

“La séptima y última manera de hacer fortuna consiste en cultivar las facultades intelectuales, estudiar e instruirse, actuar respetándose a sí mismo”.

La fortuna

“La acción te conducirá hacia el éxito que deseas. A los hombres de acción les sonríe la buena fortuna”.

En esta parte del libro, Arkad habla sobre la importancia de prepararse y saber tomar decisiones ante las oportunidades que se presentan.

La suerte sonríe únicamente a aquellos que se preparan y actúan, y también a los que son decisivos.

A veces las oportunidades para generar riqueza se presentan, pero no las tomamos por miedo al fracaso. En otras ocasiones, se nos presentan falsas oportunidades y las tomamos porque no sabemos controlar los impulsos.

El control de las emociones es vital.

Las cinco leyes del oro

El oro está reservado para aquellos que conocen sus leyes y las obedecen.

Esta sección del libro cuenta la historia de Nomasir, el hijo de Arkad. 

Arkad le dijo a Nomasir que le heredaría su fortuna sólo si él demostraba que era capaz de conservarla y multiplicarla.

Nomasir se embarca en una aventura para crear riquezas por sí mismo. Pierde todo lo que tiene, y posteriormente lo recupera y lo multiplica.

Su padre Arkad le había proporcionado unas tablillas de barro grabadas con las leyes del oro, y la sabiduría de dichas tablillas le ayudó a generar riquezas.

Las cinco leyes del oro son las siguientes:

  1. El oro acude fácilmente y en grandes cantidades a quien reserva no menos de una décima parte de sus ganancias para crear un bien en previsión de su futuro y el de su familia.
  2. El oro trabaja con diligencia y de forma rentable para el poseedor sabio que le encuentra un uso provechoso, multiplicándose incluso como los rebaños en los campos.
  3. El oro permanece bajo la protección del poseedor prudente que lo invierte según los consejos de los sabios.
  4. El oro escapa al hombre que invierte sin objetivo en empresas que no le son familiares o que no son aprobadas por aquellos que conocen la forma de utilizar el oro.
  5. El oro huye del hombre que lo fuerza en ganancias imposibles, que sigue el seductor consejo de defraudadores y estafadores, o que seña de su propia inexperiencia y sus románticas intenciones de inversión.

Nomasir, al regresar con su padre después de su aventura, le dice que ha aprendido la importancia de la sabiduría.

“Sin sabiduría, aquellos que poseen oro lo pierden rápidamente, pero gracias a la sabiduría, aquellos que no tienen oro pueden conseguirlo”.

La sabiduría es más importante que el oro.

El prestamista de oro de babilonia

En este capítulo se cuenta la historia del fabricante de lanzas de Babilonia, Rodán.

Rodán había adquirido una suma de dinero grande, y quería saber cómo multiplicarlo. Por lo tanto, acudió con Maton, el prestamista.

Maton le explicó que, cuando se trata de dinero, si quieres ayudar a un amigo que lo necesita, debes hacerlo de forma que no recaigan sobre ti sus responsabilidades. Así evitarás la pérdida de tu oro por culpa de alguien más.

Los que piden dinero prestado y son muy apasionados constituyen un gran riesgo para tu dinero.

Tu dinero es la justa recompensa por tu trabajo, y nadie puede obligarte a compartirlo a menos que tú lo desees.

Según Maton: “Ni el oro que duerme (guardado sin invertir), ni los riesgos, son buenos”.

Las murallas de babilonia

Este capítulo cuenta la historia de un ataque a la ciudad de Babilonia que, tras semanas de asedio, nunca pudo penetrar.

Lo que trata de ilustrar el autor con esta historia es que, en la actualidad, los seguros, las cuentas bancarias y las inversiones fiables representan esas murallas que nos protegen de las tragedias inesperadas.

No podemos permitirnos vivir sin estar protegidos adecuadamente.

El tratante de camellos de Babilonia

Esta sección cuenta la historia de un personaje llamado Dabasir que escapó de Babilonia porque debía mucho dinero, y terminó como esclavo en otra ciudad.

Al convivir con otros esclavos, él aseguraba que antes era un hombre libre, y que él no pertenecía a ese mundo de esclavitud. Sin embargo, alguien le dijo: 

“¿Cómo puedes llamarte hombre libre cuando tu debilidad te ha llevado a esta situación? Si un hombre tiene alma de esclavo, ¿no se convertirá en uno sin importar su cuna, tal como el agua busca su nivel? Si alguien tiene alma de hombre libre, ¿no se hará respetar y honrar en su ciudad, aunque no lo haya acompañado la suerte?”

Lo que trata de ilustrar esta frase es que, si dejas que los años pasen sin preocuparte y no haces un esfuerzo para pagar tus deudas, entonces tienes alma de esclavo. Porque estás trabajando para las personas o instituciones que te han prestado dinero debido a que tus ganancias van directo a sus arcas… trabajas para ellos.

Las tablillas de barro de Babilonia

Dabasir redactó cinco tablillas que ilustraron su plan para salir de deudas y alcanzar la prosperidad.

Las cinco tablillas, en resumen, decían lo siguiente:

Tablilla #1

Guarda la décima parte (10%) de lo que ganes. El hombre que guarda en su bolsa el oro que no necesita es bueno para con su familia y leal para su rey.

Gasta solo siete décimos (70%) de lo que ganes para comprar una casa, ropa, comida, y para otros gastos y placeres.

Tablilla #2

Utiliza dos décimos (20%) de lo que ganas para liquidar tus deudas.

Tablilla #3

Llega a un acuerdo con tus acreedores para que las dos décimas partes (20%) de lo que ganas se destinen a liquidar las deudas.

Tablilla #4

Tu acumulación de dinero te permitirá andar con la cabeza en alto, y también para mantener bien vestida y alimentada a tu esposa y a tu familia.

Tablilla #5

Al haber liquidado tus deudas, y al haber acumulado riquezas, te sentirás como un hombre libre y seguro.

El babilonio más favorecido por la suerte

El último capítulo narra la historia de Sharru Nada y su socio Hadan Gula.

Sharru Nada narra esta historia a un joven de nombre Arad Gula que es nieto de su difunto socio, para demostrarle la importancia del trabajo a la hora de generar y acumular riqueza.

El trabajo es la base de la creación de ingresos que posteriormente se convertirán en riquezas (invirtiendo tus ahorros para después multiplicarlos).

Mi opinión sobre el libro “El Hombre Más Rico de Babilonia” de George S. Clason

El Hombre Más Rico de Babilonia es un básico para todo aquél que quiera lograr la libertad financiera.

El libro está escrito en forma de cuento para que puedan disfrutarlo incluso las personas que no gustan de leer. Y, encima de eso, es breve para que nadie se quiebre la cabeza leyéndolo.

A pesar de haber sido escrito en 1926, el libro cuenta con principios atemporales para la acumulación de riqueza.

Los porcentajes que sugiere el autor para ahorrar dinero y para pagar tus deudas ya no aplican para el mundo moderno (debido a la inflación), pero sus principios nunca caducarán.

Excelente libro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.